junio 23, 2026

Chapal Rani: El ocaso de la última «reina» masculina que desafió al género en la India

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En el corazón de Bengala, durante mediados del siglo XX, las ovaciones más fervientes del público no eran para actrices, sino para hombres que encarnaban la feminidad con una gracia inigualable. Entre todos ellos, nadie brilló con tanta intensidad como Chapal Bhaduri, universalmente conocida como Chapal Rani, la «Reina» del Jatra.

Hoy, el lanzamiento del nuevo libro del escritor Sandip Roy, titulado Chapal Rani: La última reina de Bengala, rescata del olvido la figura de un artista que convirtió el género en una obra maestra de la actuación y la valentía personal.

El Jatra: Donde el mito se hacía carne

El Jatra es una tradición teatral itinerante de Bengala, un espectáculo rural al aire libre que combinaba música, melodrama y mitología. En este escenario, la figura del purush rani (reina masculina) era esencial.

A pesar de atraer multitudes masivas que rivalizaban con las del cine, el género era despreciado por las élites urbanas de la era colonial, quienes lo calificaban de «rústico». Sin embargo, para Bhaduri, nacido en 1939 en una familia de artistas, el escenario era su hogar natural.

  • El debut: Comenzó a actuar a los 16 años, aprovechando su fisionomía delgada y su voz naturalmente aguda.

  • La transformación: Con una dedicación casi religiosa, Bhaduri utilizaba desde trapos hasta esponjas para dar forma a su cuerpo, buscando siempre la ilusión perfecta de reinas, diosas y cortesanas.

  • Más allá de la parodia: A diferencia de otras representaciones de la época, sus interpretaciones no eran cómicas. Eran retratos honestos y profundos que le ganaron el respeto de un público que veía en él a una mujer real sobre las tablas.

«La feminidad siempre ha formado parte de mí», declaró Bhaduri, quien defendía su arte como una expresión de su ser más auténtico.

Una vida de resistencia y silencio

Fuera de los focos, la vida de Chapal Bhaduri reflejaba las tensiones de la clase media bengalí. Aunque nunca se declaró abiertamente gay debido a las estrictas normas sociales, su vida amorosa fue tan intensa como sus guiones.

  • Orgullo y amor: A pesar de las presiones, Bhaduri fue tajante: «Me niego a disculparme por amor».

  • Su gran romance: Mantuvo una relación de más de tres décadas con una pareja que, incluso después de casarse y tener hijos, permaneció a su lado.

  • Cartas de admiración: Durante su apogeo, recibió innumerables propuestas de romance de admiradores que caían rendidos ante su presencia escénica.

El fin de una era

La década de 1950 marcó el inicio del declive para los purush ranis. Con la entrada de las mujeres en las compañías de actuación, el espacio para los imitadores femeninos comenzó a reducirse drásticamente.

Sandip Roy destaca en su libro que el trabajo de Bhaduri tuvo un significado político involuntario: en una cultura donde lo queer solía ser motivo de burla, Chapal actuó con una honestidad y valentía que desafiaba cualquier caricatura. Hoy, su historia se alza como el último testimonio de un mundo desaparecido donde, por unas horas bajo las estrellas de Bengala, un hombre podía ser la reina más amada de toda una nación.

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