Ministra de cultura regresa a los escenarios para una causa benéfica
La ministra de Cultura de Panamá, Maruja Herrera, demostró una vez más su pasión por la danza al interpretar el icónico papel de Giselle en una gala especial del Ballet Nacional de Panamá. Este evento, realizado con el objetivo de recaudar fondos para la Asociación Pro Obras de Beneficencia (APROB), reunió al público panameño en torno a una de las figuras más destacadas de la cultura nacional.
Herrera, quien cuenta con una extensa trayectoria en la danza, la gestión cultural y la dirección de compañías, volvió a los escenarios para interpretar este clásico del ballet romántico, compartiendo el escenario con el primer solista del Ballet de Houston, Gian Carlo Pérez. Su regreso a la danza, además de ser un deleite para los amantes del ballet, demuestra su compromiso con la cultura panameña y su disposición a utilizar su talento artístico para causas benéficas.
«La danza me ha enseñado a ser disciplinada y me ha preparado para diferentes escenarios de mi vida», afirmó la ministra, quien ha dedicado gran parte de su carrera a promover y desarrollar las artes escénicas en Panamá. Los fondos recaudados durante la gala serán destinados a la compra de equipos para el Instituto Oncológico Nacional, reafirmando el compromiso del gobierno panameño con la salud de sus ciudadanos.