junio 23, 2026

Alerta global de la ONU: El próximo fenómeno de El Niño podría ser el más fuerte en décadas

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Científicos advierten que la combinación de este evento meteorológico y el cambio climático provocará temperaturas extremas y alteraciones climáticas sin precedentes en todo el mundo.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha emitido una seria advertencia global: una nueva fase del fenómeno meteorológico natural de El Niño podría comenzar en cuestión de semanas. Este evento amenaza con elevar aún más las temperaturas de un planeta que ya sufre los embates del cambio climático provocado por el ser humano, alterando el clima a escala mundial.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) indicó que es muy probable que este fenómeno se intensifique durante el resto de 2026, desencadenando efectos meteorológicos extremos en gran parte del planeta. Diversas previsiones de agencias nacionales sugieren que el mundo podría estar a las puertas de un «súper» El Niño, posicionándose como uno de los más fuertes jamás registrados.

«Tenemos mucha confianza en que se avecina un evento importante. Incluso podría ser un evento sin precedentes», afirmó el profesor Adam Scaife, jefe de predicciones de la Oficina Meteorológica del Reino Unido.

El origen de la amenaza: Calor en las profundidades del océano

El fenómeno de El Niño ocurre cuando un cambio en los patrones de viento permite que las aguas más cálidas se extiendan por el océano Pacífico tropical. Predecir su intensidad exacta es complejo, pero los científicos han detectado señales alarmantes bajo la superficie marina.

Datos de satélites, boyas y sensores oceánicos revelan una enorme masa de agua inusualmente cálida —con temperaturas de hasta 6 °C por encima del promedio en algunas zonas— que se desplaza hacia el este a través del Pacífico, a cientos de metros de profundidad.

Este calor submarino es el precursor del calentamiento de las aguas superficiales que, al interactuar con la atmósfera, altera el clima global. Michelle L’Heureux, científica física del Centro de Predicción Climática de la NOAA (EE. UU.), señaló que el calor detectado en las profundidades «rivaliza con algunos de los eventos de El Niño más intensos que hemos visto».

Por su parte, el secretario general de la ONU, António Guterres, fue categórico respecto a la gravedad de la situación:

«Las condiciones de El Niño avivarán el fuego del calentamiento global. Los impactos serán aún más fuertes, se extenderán a mayores distancias y cruzarán fronteras con una velocidad devastadora».

Impactos previstos: Sequías, inundaciones y golpes a la economía

Aunque no existen dos eventos de El Niño idénticos, un fenómeno de gran intensidad suele dibujar un mapa de impactos severos y diferenciados según la región:

  • Sudamérica, el Sudeste Asiático y Australia: Clima extremadamente cálido y seco, lo que eleva críticamente el riesgo de sequías e incendios forestales.

  • África e India: Posible debilitamiento del monzón indio y condiciones secas en el norte del Cuerno de África.

  • Estados Unidos: Aumento drástico de lluvias intensas y riesgo de inundaciones en la zona sur del país.

  • Reino Unido: Mayor probabilidad de un inicio de invierno suave seguido de un final severamente frío.

El factor económico

Históricamente, los eventos intensos de El Niño han provocado pérdidas de cientos de miles de millones, e incluso billones de dólares a nivel mundial. Las malas cosechas y las interrupciones comerciales suelen propagarse rápidamente por las cadenas de suministro, disparando los precios de los alimentos a nivel global.

Un escenario de incertidumbre en un planeta ya sobrecalentado

Dado que El Niño suele alcanzar su máxima intensidad hacia la época de Navidad, los científicos advierten que aún es imposible asegurar si se batirán todos los récords, ya que el fenómeno es altamente sensible a los patrones de viento, un factor sumamente impredecible.

Sin embargo, los expertos coinciden en un punto crucial: incluso si no llega a la categoría de «súper» El Niño, las consecuencias podrían ser devastadoras. La razón es que la humanidad nunca antes ha enfrentado este fenómeno en un planeta con niveles de calor tan elevados como los actuales, producto del cambio climático antropogénico. La combinación de ambos factores entra en terreno completamente desconocido.

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