octubre 28, 2026

Drones en manos del crimen organizado: la nueva amenaza que pone a prueba a América Latina

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Lo que comenzó como una estrategia rudimentaria para ingresar contrabando a las cárceles se ha transformado en una amenaza táctica de gran escala. El crimen organizado en América Latina ha integrado los vehículos aéreos no tripulados (drones) como una herramienta operativa estándar, acelerando su uso para la vigilancia, la logística y los ataques con explosivos contra rivales y fuerzas de seguridad.

Un informe de la ONG Proyecto de Ubicación y Datos de Eventos de Conflictos Armados (ACLED) refleja la gravedad del fenómeno: tras registrar cerca de 670 eventos con drones armados desde 2018, más del 72% de estos episodios ocurrieron entre el 1 de enero de 2025 y el 21 de agosto de 2026, lo que evidencia un crecimiento exponencial en la región.

De palomas mensajeras a armas de ataque

El uso de esta tecnología ha evolucionado drásticamente a lo largo de los últimos años:

  • Inicios en prisiones (2014): En países como Brasil, los drones sustituyeron a las palomas mensajeras para introducir teléfonos celulares, drogas, dinero y armas en los penales.

  • Consolidación táctica: Según la Global Initiative against Transnational Organized Crime (GI-TOC), los grupos criminales pasaron del uso experimental a una estructura operativa dividida en cinco categorías: vigilancia, logística, ataque, señalización y coordinación.

  • Modificación comercial: Analistas de Crisis Group y Insight Crime señalan que los carteles adquieren drones comerciales en línea y los adaptan para transportar explosivos improvisados de alta capacidad, recurriendo en ocasiones a la asesoría de exmilitares colombianos para profesionalizar el ensamblaje.

Los principales focos del conflicto

País Zonas más afectadas Uso principal por el crimen organizado
Colombia Cauca, Norte de Santander, Antioquia, Chocó, Nariño, Bolívar, Catatumbo Ataques contra la fuerza pública por disidencias de las FARC, uso de cámaras térmicas por el ELN y tácticas de intimidación psicológica en «enjambre».
México Sinaloa, Michoacán, Tamaulipas, Chihuahua, Guanajuato Vigilancia de patrullas, ataques a rivales en disputas territoriales y apoyo en el tráfico de migrantes y drogas en la frontera.
Brasil Río de Janeiro (Complexo da Penha y Alemão) y centros penitenciarios Bombardeos a fuerzas policiales durante operativos urbanos, monitoreo de patrullas e ingreso de contrabando.

Otras naciones como Guatemala y Venezuela registran indicadores tempranos vinculados al tráfico transfronterizo e incautaciones.

La respuesta de los Estados

Ante la brecha tecnológica, las fuerzas de seguridad han comenzado a implementar contramedidas:

  • Brasil: La Policía Civil de Río de Janeiro creó la Coordinación de Operaciones con Vehículos Aéreos No Tripulados (COANT) para integrar inteligencia y monitoreo en tiempo real.

  • México y Estados Unidos: Washington y Ciudad de México acordaron facilitar el acceso del gobierno mexicano a sistemas aéreos y antiaéreos no tripulados. A finales de agosto, las fuerzas estadounidenses emplearon por primera vez un sistema láser para derribar tres drones vinculados a carteles cerca de la frontera con Texas.

Aunque los especialistas afirman que aún no se registra el uso de drones suicidas o kamikaze —como los empleados en el conflicto entre Rusia y Ucrania—, la rápida sofisticación de estas aeronaves comerciales representa uno de los mayores desafíos de seguridad militar y policial para América Latina.

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