El tiempo se acaba dice Trump a Irán
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha lanzado una dura advertencia a Teherán al asegurar que «el tiempo se acaba», en un momento en que las negociaciones para consolidar la paz en Oriente Medio se encuentran al borde del colapso.
«Más les vale darse prisa, ¡y rápido!, o no quedará nada de ellos», escribió el mandatario estadounidense en su plataforma Truth Social, añadiendo de forma tajante: «¡El tiempo apremia!».
El mensaje de Trump coincide con una conversación telefónica mantenida el domingo con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y evoca amenazas previas del presidente estadounidense, quien poco antes del alto el fuego de abril ya había advertido que «toda una civilización» podría desaparecer si Irán no aceptaba un acuerdo.
Negociaciones estancadas y exigencias cruzadas
A pesar de la retórica agresiva, los canales diplomáticos siguen abiertos. El gobierno iraní confirmó este lunes que ha enviado una respuesta a la última propuesta de la Casa Blanca a través de mediadores paquistaníes. Sin embargo, los medios oficiales de Teherán aseguran que la falta de concesiones concretas por parte de Washington está llevando las conversaciones a un «punto muerto».
El principal escollo radica en las condiciones que ambas potencias han puesto sobre la mesa para transformar la actual tregua en una paz duradera:
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Las exigencias de Irán: Teherán reclama el cese inmediato de las hostilidades en todos los frentes (incluidos los ataques israelíes contra Hezbolá en el Líbano), el fin del bloqueo naval estadounidense a sus puertos, indemnizaciones por daños de guerra, garantías de seguridad y el reconocimiento de su soberanía sobre el estrecho de Ormuz.
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Las condiciones de EE. UU.: Washington habría respondido con cinco condiciones estrictas, entre las que destacan que Irán opere un solo emplazamiento nuclear y que transfiera todo su uranio altamente enriquecido a los Estados Unidos.
Giro en la postura de Trump: En un intento de destrabar el conflicto, Trump sugirió el pasado viernes que aceptaría una suspensión de 20 años del programa nuclear iraní. Esto representa un cambio estratégico, alejándose de su exigencia inicial de un desmantelamiento total.
Un conflicto con impacto global
Las hostilidades militares a gran escala comenzaron el pasado 28 de febrero con bombardeos masivos de fuerzas estadounidenses e israelíes contra territorio iraní. Aunque el alto el fuego pactado a principios de abril se ha respetado de manera generalizada, la tensión sigue siendo máxima en el terreno económico y logístico.
Actualmente, Irán mantiene bloqueado el estrecho de Ormuz, una de las arterias marítimas más importantes del planeta por la que transita el 20% del petróleo y gas natural licuado del mundo. Teherán justifica esta medida como una represalia por la intervención militar en su contra, una acción que ya ha provocado una drástica escalada en los precios globales del crudo.