octubre 28, 2026

Estados Unidos y China se disputan la influencia sobre el nuevo Gobierno de Keiko Fujimori

mapa3 (1)

Treinta y seis años después de que Alberto Fujimori fuera declarado presidente del Perú, su hija Keiko Fujimori juramentó en el mismo cargo tras tres intentos fallidos. En su discurso inaugural ante una audiencia que incluyó a ocho mandatarios latinoamericanos y al rey Felipe VI de España, la nueva presidenta remarcó que su administración buscará consolidar alianzas regionales y atraer nuevas inversiones. Fujimori destacó la importancia de potenciar el rol del país en el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) y abrir oportunidades con el Medio Oriente para posicionar a Perú como un puente comercial entre dichos continentes y América Latina.

Antes de la ceremonia, Fujimori sostuvo encuentros bilaterales con el enviado especial del presidente chino y ministro de Ciencia y Tecnología, Yin Hejun, y con la delegación de Estados Unidos, encabezada por el vicesecretario de Estado, Christopher Landau. Las reuniones reflejan la pugna diplomática entre ambas potencias geopolíticas por ganar terreno en el nuevo ciclo político peruano.

China busca consolidar su presencia estratégica

Durante la cita, Yin Hejun recordó que China se ha mantenido como el primer socio comercial y principal destino de las exportaciones peruanas durante 12 años consecutivos. Asimismo, resaltó el avance del megapuerto de aguas profundas de Chancay, inaugurado por Beijing en 2024 y operado por Cosco Shipping Ports, al que calificó como un proyecto emblemático de la iniciativa de la Franja y la Ruta.

El presidente chino, Xi Jinping, envió previamente una carta de felicitación manifestando su disposición a llevar la Asociación Estratégica Integral entre ambos países a «nuevas alturas». Para analistas como el exembajador peruano Juan Carlos Capuñay, el Gobierno de Fujimori ofrece la oportunidad de dar un nuevo impulso a la relación bilateral. Capuñay recordó que fue Alberto Fujimori quien abrió la puerta a la primera gran inversión minera china en la región en 1991 (Shougang Marcona) y respaldó el ingreso de Perú al APEC.

La contraofensiva diplomática de Washington

Por su parte, Estados Unidos busca recuperar terreno frente al avance económico chino. El embajador estadounidense en Lima, Bernie Navarro, reconoció previamente en un foro que Washington se encuentra retrasado en Perú tras años de distracción en otras regiones. Con la llegada de Fujimori, la administración de Donald Trump aceleró sus acercamientos oficiales.

Tras las reuniones con la delegación estadounidense, Washington anunció la expansión de su agenda de cooperación en materia de comercio, inversiones, seguridad, combate al crimen organizado, minería ilegal y narcotráfico. Además, el secretario de Estado, Marco Rubio, sostuvo una llamada telefónica con Fujimori donde afirmó que la mandataria aporta la «estabilidad política que tanto se necesita». Durante la conversación, Fujimori reiteró el interés de Perú en integrarse al «Escudo de las Américas», una alianza regional impulsada por Trump para combatir la delincuencia transnacional mediante la compartición de inteligencia.

El reto del equilibrio geopolítico

Aunque el plan del nuevo Gobierno promete una política exterior soberana, pragmática y equilibrada, expertos señalan que el alineamiento ideológico de Fujimori encaja bien con la estrategia de Washington. Según Julio Carrión, profesor de ciencia política en la Universidad de Delaware, la llegada de Fujimori ofrece estabilidad institucional al contar con el respaldo legislativo necesario para evitar procesos de vacancia, al tiempo que consolida un bloque andino con sesgo pro-Estados Unidos junto a gobiernos de centro-derecha en la región.

Carrión señala que el desafío principal para la presidenta será mantener un balance sin ceder a presiones externas. Por su parte, se prevé que Beijing mantenga un enfoque pragmático centrado en acciones más que en retórica, aceptando la postura de Lima siempre que sus intereses económicos no resulten afectados.

La conducción de este balance estará en manos del nuevo canciller, Carlos Espá, de trayectoria cercana a EE. UU. En el horizonte diplomático, un posible encuentro bilateral entre Fujimori y Xi Jinping durante la cumbre del APEC en China el próximo mes de noviembre se proyecta como el siguiente hito para medir la fortaleza de la relación con el gigante asiático.

Please follow and like us: