Trump escala tensión con Ottawa
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha sacudido la relación bilateral con Canadá al amenazar con bloquear la inauguración del Puente Internacional Gordie Howe, un proyecto estratégico que une Detroit (Michigan) con Windsor (Ontario). A través de sus redes sociales, el mandatario afirmó que la infraestructura no entrará en funcionamiento hasta que Washington sea «compensado completamente» por lo que considera un trato injusto por parte de su vecino del norte.
Un conflicto de propiedad y «respeto»
A pesar de que el puente ha sido financiado íntegramente por el gobierno canadiense, Trump sostiene que Estados Unidos debería poseer «al menos la mitad de este activo». En su plataforma Truth Social, el presidente acusó a Ottawa de intentar «aprovecharse de Estados Unidos» y criticó la gestión de administraciones pasadas por permitir el avance del proyecto.
«No permitiré que se abra este puente hasta que Estados Unidos esté completamente compensado por todo lo que le hemos dado», sentenció Trump, exigiendo justicia y respeto en la relación comercial.
La respuesta de Canadá: Diplomacia y hechos
El primer ministro canadiense, Mark Carney, mantuvo una conversación telefónica descrita como «positiva» con el mandatario estadounidense. Carney subrayó puntos fundamentales para calmar las aguas:
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Financiamiento: El puente fue pagado por Canadá.
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Mano de obra y materiales: Fue construido por trabajadores de ambas naciones utilizando acero tanto canadiense como estadounidense.
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Cooperación: Carney calificó la obra como un «gran ejemplo de cooperación» y confía en que la apertura proceda según lo previsto.
Por su parte, el jefe comercial de Trump, Jamieson Greer, aclaró en Fox Business que las negociaciones buscarán asegurar que los ingresos derivados de la actividad económica del puente, como los peajes, también beneficien directamente a las arcas estadounidenses.
Repercusiones económicas en Michigan
La amenaza ha encendido las alarmas en el estado de Michigan. La senadora demócrata Elissa Slotkin advirtió que bloquear este «increíblemente importante proyecto de infraestructura» tendría consecuencias devastadoras:
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Aumento de costos para las empresas locales.
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Cadenas de suministro menos seguras.
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Pérdida de empleos en sectores clave que dependen del comercio transfronterizo.
La gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer, también rechazó la postura de Trump, defendiendo el puente como un motor de empleo y un éxito de la cooperación bipartidista e internacional.
El contexto de la disputa: Aranceles, acero y… ¿hockey?
La retórica de Trump no se limitó al puente. El presidente vinculó la apertura de la infraestructura con disputas comerciales de larga data, como los aranceles canadienses a los productos lácteos.
Además, Trump lanzó una inusual advertencia sobre el reciente acuerdo comercial entre Canadá y China, sugiriendo de forma hiperbólica que la influencia china «devoraría» al país e incluso terminaría con la práctica del hockey y la Copa Stanley en suelo canadiense. Estas afirmaciones fueron calificadas como «una locura» por el alcalde de Windsor, Drew Dilkens.
Detalles del Proyecto
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Costo estimado: 6.400 millones de dólares canadienses.
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Ubicación: Cruza el río Detroit, conectando Ontario con Michigan.
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Estado actual: La construcción comenzó en 2018 y se encuentra en fase de pruebas finales para abrirse al tráfico a principios de este año.
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Administración: A cargo de la Autoridad del Puente Windsor-Detroit, una corporación de la Corona canadiense.
A medida que las negociaciones lideradas por el embajador Pete Hoekstra comienzan, queda en el aire si esta amenaza es una táctica de presión comercial o un obstáculo real que retrasará una de las arterias económicas más vitales de Norteamérica.