Venezuela y EE. UU. sellan alianza estratégica para la explotación minera
La presidenta interina, Delcy Rodríguez, y el secretario del Interior estadounidense, Doug Burgum, anunciaron reformas legales para permitir la entrada de grandes capitales extranjeros en la extracción de minerales críticos y tierras raras.
CARACAS – En un giro radical en la política extractivista de Venezuela, el gobierno interino y la administración de Donald Trump han formalizado un compromiso de cooperación para desarrollar el sector minero del país. El anuncio se produjo tras una reunión en el Palacio de Miraflores entre la presidenta interina, Delcy Rodríguez, y el secretario del Interior de EE. UU., Doug Burgum.
Apertura a grandes capitales
Siguiendo los pasos de la reciente apertura en el sector petrolero, el gobierno venezolano planea reformar la legislación minera. Según el líder del Congreso, Jorge Rodríguez, estas modificaciones buscan atraer a «grandes empresas extranjeras» para la explotación no solo de oro y diamantes, sino de elementos de tierras raras y minerales críticos, esenciales para la industria tecnológica global.
Durante el encuentro, Burgum —quien encabeza el Consejo Nacional de Dominio Energético de EE. UU.— estuvo acompañado por representantes de más de 24 empresas estadounidenses.
«Estas compañías representan miles de millones de dólares en inversión potencial y la creación de miles de empleos bien remunerados», afirmó Burgum.
El respaldo de Washington
Desde Washington, el presidente Donald Trump elogió la gestión de Rodríguez, calificando su labor como un «gran trabajo». El mandatario estadounidense destacó la «maravillosa relación» actual entre ambas naciones y subrayó el beneficio mutuo, mencionando los «cientos de millones de barriles de petróleo» que EE. UU. ya está importando desde Venezuela.
Sin embargo, el clima político sigue siendo tenso. Mientras el palacio presidencial aún exhibe carteles pidiendo el regreso de Nicolás Maduro —quien enfrenta un juicio en EE. UU. a finales de marzo—, Trump recordó la presión sobre la administración interina, instando a Rodríguez a «hacer lo correcto» para evitar las consecuencias que sufrió su predecesor.
El reto ambiental y la sombra de la ilegalidad
La alianza surge en un contexto crítico para el ecosistema venezolano. La minería ilegal ha provocado una deforestación masiva y contaminación en el sur del país, bajo el control de bandas criminales y denuncias de corrupción sistémica.
Con estas reformas, el gobierno interino busca formalizar la industria y desplazar las operaciones ilícitas que, según el Departamento de Justicia de EE. UU., fueron amparadas por el gobierno de Maduro para financiar actividades criminales y narcotráfico.
Puntos clave del acuerdo:
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Reformas legales: Se busca facilitar la inversión extranjera directa en minas previamente controladas por el Estado.
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Tierras raras: Venezuela se posiciona como proveedor estratégico para la fabricación de teléfonos móviles y tecnología avanzada.
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Cooperación bilateral: Delcy Rodríguez aseguró que la relación con EE. UU. tiene una calificación de «20 sobre 20».