Mulino rechaza que Panamá es un paraíso fiscal y pide ayuda ante la crisis migratoria
El presidente panameño, José Raúl Mulino, aprovechó su discurso en la Asamblea General de la ONU para defender la reputación de su país y solicitar apoyo internacional para enfrentar la grave crisis migratoria que azota la región.
Mulino rechazó categóricamente la inclusión de Panamá en listas de paraísos fiscales, argumentando que estas designaciones son injustas y perjudican la economía panameña. El mandatario señaló que países que incluyen a Panamá en estas listas utilizan el Canal de Panamá y participan en licitaciones públicas, lo que considera una contradicción. Ante esta situación, Mulino anunció medidas como la exclusión de empresas de países que avalan estas listas de licitaciones internacionales y la negativa a apoyarlos en organismos internacionales.
El presidente panameño también abordó la grave crisis migratoria que enfrenta su país, destacando la difícil situación de los migrantes que atraviesan la peligrosa selva del Darién en busca de una mejor vida. Mulino señaló que esta crisis es una «inmensa problemática» causada en gran medida por la crisis política en Venezuela, que ha obligado a millones de personas a abandonar su país.
El mandatario panameño hizo un llamado a la comunidad internacional para que brinde un mayor apoyo a Panamá en el manejo de esta crisis humanitaria, que tiene un alto costo social, económico y ambiental. Mulino enfatizó que la situación en el Darién es insostenible y requiere una acción coordinada a nivel global.
Mulino vinculó directamente la crisis migratoria con la crisis política en Venezuela, señalando que la salida masiva de venezolanos es una consecuencia de la grave situación institucional en ese país. El presidente panameño criticó la falta de una respuesta contundente de la comunidad internacional ante esta crisis humanitaria.
El mandatario panameño hizo un llamado a los países miembros de la ONU para que se comprometan a encontrar soluciones a las causas profundas de la crisis migratoria, como la inestabilidad política y la desigualdad. Mulino también solicitó apoyo para reparar los daños ambientales causados por el flujo migratorio en la selva del Darién.
El discurso de Mulino en la ONU puso de manifiesto los desafíos que enfrenta Panamá, tanto en el ámbito económico como en el humanitario. El presidente panameño defendió la reputación de su país, solicitó apoyo internacional para enfrentar la crisis migratoria y criticó la falta de acción de la comunidad internacional ante la crisis venezolana.