Dan 12 meses a porquerizas en Panamá para adaptarse a nueva norma agroambiental
El Ministerio de Ambiente busca poner fin a la duplicidad de sanciones e inspecciones, unificando criterios técnicos con el MIDA y MINSA para modernizar la gestión de residuos porcinos en las cuencas hidrográficas del país. En ese sentido fue promulgado una resolución que aprobó formalmente la “Guía de Buenas Prácticas Agroambientales para la Gestión Integral de Residuos de las Granjas Porcinas en Cuencas Hidrográficas”. Esta nueva normativa responde a una problemática histórica en el sector porcino nacional: la acumulación inadecuada de residuos y purines en pequeñas, medianas y grandes explotaciones ganaderas. Este problema provocaba contaminación en ríos y quebradas, pérdida de biodiversidad, generación de malos olores y afectaciones a la salud de las comunidades aledañas. La elaboración de esta guía técnica no fue un proceso unidireccional. La Resolución destaca un intenso proceso de consulta técnica y diálogo interinstitucional sostenido entre 2025 y 2026. En el debate participaron instituciones clave como el Ministerio de Salud (MINSA), el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), así como los principales gremios del sector: la Asociación Nacional de Porcinocultores de Panamá (ANAPOR), la Asociación de Productores de Cerdos de Panamá (APORCERPA), la Comisión Nacional para el Desarrollo y Supervisión de la Industria Porcina (CONAPOR) y Porcinocultores Unidos de Panamá (APUP). Durante estas mesas de trabajo, los productores expusieron una de las principales trabas del sector: la sobreposición de regulaciones y la aplicación de criterios dispares entre dependencias estatales, lo cual generaba inspecciones duplicadas y sanciones contradictorias. La nueva guía estandariza los requerimientos bajo el enfoque integrador de “Una Sola Salud” (salud humana, animal y ambiental). Uno de los puntos más relevantes consignados en la resolución hace referencia al Decreto Ejecutivo No. 4 del 28 de mayo de 2026. En su artículo 21, este decreto establece que aquellas actividades o proyectos porcinos que se acojan e implementen el manual de buenas prácticas ambientales y sanitarias quedarán eximidos de la elaboración y presentación de un Estudio de Impacto Ambiental (EsIA). Esta medida representa una drástica reducción en la burocracia estatal y en los costos administrativos y de consultoría para los medianos y pequeños productores porcinos, incentivando la formalización y la reconversión ecológica.