agosto 17, 2021

Detención, tortura y asesinato del idealista y líder sindical José del Carmen Tuñon Bethancourt

José del Carmen Tuñon Bethancourt

Murió asesinado y abandonado por sus copartidarios o compañeros del Partido del Pueblo quienes se habían unido al régimen militar, en la tenebrosa Cárcel “Modelo” (ciudad de Panamá) el domingo 27 de julio de 1969, luego de haber transcurrido los (289 días) en 9 meses y 16 días del control total de la dictadura militar, al mando del General Omar Torrijos Herrera. Al momento de su muerte, Tuñón, sindicalista de orientación ideológica marxista, tenía 60 años de edad, era también dirigente y miembro del Comité Central de Partido del Pueblo, autonombrado Partido “Comunista” (entre comillas) de Panamá.

Después del golpe de Estado de octubre de 1968, tras las persecuciones Tuñón fue detenido y recluido en la “Modelo”. Allí fue duramente torturado por la Guardia Nacional, para conocer el paradero de la resistencia a lo interno y externo del país.

Según información del gobierno de facto, Tuñon falleció de (“muerte natural”). El certificado de defunción señala “ruptura espontánea de aneurisma de la arteria cerebral anterior, arteriosclerosis encefálica”, de acuerdo con el Comité Interamericano de Derechos Humanos de la OEA. Sin embargo, contrariamente a esta certificación, recopiló información de compañeros de celda quienes refirieron que Tuñón fue llamado para un interrogatorio, posterior a lo cual se dijo que había fallecido. Al conocerse su fallecimiento, los compañeros de celda organizaron una protesta en la cárcel.

Según informe de la Comisión de la Verdad (CV), que revisó los casos de desapariciones y asesinatos durante la dictadura militar, en el caso de Tuñón no existió un proceso judicial. Además, la CV consideró que: a). “Hay suficientes elementos de convicción para concluir que la muerte de José del Carmen Tuñón Bethancourth se produjo como consecuencia de la tortura de la que fue objeto durante su detención en la Cárcel Modelo.
b). Por lo tanto, se considera violado el derecho a la vida de José del Carmen Tuñón, consagrado en el Artículo 19 de la Constitución de 1946, en el Artículo 1 de la Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre, y en el Artículo 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos”.

Fuente: Panamerica
OPINION-18/07/2008

TRAYECTORIA DE LUCHA COMO DIRIGENTE

José Del Carmen Tuñón Bethancourth, nació en la isla de San Miguel, el 16 de julio de 1909. Cursó estudios primarios en su isla natal. Llega a la ciudad capital en 1925 a continuar sus estudios en el Colegio Artes y Oficios, Melchor Lasso de La Vega, donde obtiene el Título de Perito Comercial y de Plomero, ésta última profesión la ejercería hasta el final de su vida.

Durante este tiempo se vincula a la luchas por las demandas y necesidades sociales de la población panameña, como maestro voluntario de la comunidad de Pixvae al sur de la provincia de Veraguas, cobrando cuerpo en su mente la necesidad de organizar la defensa de los derechos y deberes de todo trabajador.

En la provincia de Colón se vincula a la lucha de los carboneros comunistas, que lo llevan a ser miembro de la Juventud el Partido y que entonces se llamaba La Liga Juvenil Comunista ( LJC).

A raíz de la segunda huelga inquilinaria en 1932, organizada y dirigida por los comunistas ingresa formalmente a la liga y por ende al Partido Comunista de Panamá. En ese tiempo dijo que “…hijo de obrero desde muy temprana edad supo lo que es la actitud intuitiva de clase de hombre explotado por el capital. Algunos jóvenes obreros de mi barrio me invitaban a asistir a una reunión de célula que dirigían los trabajadores inquilinarios”.

Tuñón participa junto a sus compañeros en la lucha inquilinaria, que consistía en la rebaja de los alquileres de los cuartos de las ciudades de Panamá y Colón, que los caseros subían indiscriminadamente; su labor fue la agitación y la organización, de los Comités Inquilinarios del Barrio de El Chorrillo, él mismo con entusiasmo y decisión se convirtió en uno de los más combativos, junto a los del Marañón, Calidonia y en Colón los del Barrio Norte y las calles 8 y 10.

Durante la huelga es detenido junto a sus compañeros y dijo en una entrevista al periódico “El Popular”: “Fue mi primera experiencia como detenido político. Aún recuerdo con que orgullo juvenil cantábamos todas las mañanas “La Internacional” obrera, manteniendo una gran emoción moral.

Sabíamos como en efecto era, que afuera los comunistas luchaban por nuestra libertad. Sin embargo no fue hasta que la Asamblea Nacional se pronunció legalizando la Liga Inquilinaria y de Subsistencia, otorgándole Personería Jurídica, cuando nos dieron libertad.

Ese día a salir marche al Comité de Santa Ana y la Liga Inquilinaria me obsequió un almuerzo de la Olla Común del Barrio. Esta experiencia me hizo más fuerte y fiel a mi Partido e inmediatamente ingresé a los cursos de capacitación marxista que se realizaban”.

En base a esta formación teórica recibida, inicia la organización de los trabajadores en sindicatos combatiendo las posiciones mutualistas, asociacionistas y clubistas.

Así se activa en las ligas obreras existentes en la rama de la construcción y luego en las zonas bananeras de Bocas del Toro y Chiriquí. Destaca en la organización de sindicatos y agitación propagandística al fundar varios sindicatos, luchar por las mejores condiciones de trabajo, y salarios, junto a la fundación de las células del Partido, con la difusión del periódico del mismo el “Frente Rojo”, nos narra de sus experiencias “…desde esos tiempos mirábamos a los hermanos obreros de las bananeras con respeto. En la finca Blanco aglutiné los trabajadores y nuestro periódico recorría de mano en mano todas las fincas”.

Durante esa época las condiciones de trabajo legal en las masas obreras y campesinas eran difícil y más en la zona bananera, controlada por la transnacional norteamericana Chiriquí Land Company, existía por parte de las autoridades de terratenient es y ganaderos una represión ideológica y política.

Aún con ello no cejó en sus intentos de organizar. El Compañero Luther Thomas nos narra de él lo siguiente: “Siempre se ufanó y esto hay que destacarlo, en gritar a los cuatro vientos que quien había influido en la formación y convicción de que su lucha social y política era justa, había sido su señora madre… el día en que a Tuñón se le señala que va a ser elevado en su Base de Partido a la calidad de militante, lo cual, entonces, era toda una ceremonia en el Partido, la madre de Tuñón le planchó como se dice lo mejor que había en el baúl (ropero) para que fuera lo mejor presentado a tan distinguida ceremonia en que su hijo pasaría a titular comunista militante.

Ese gesto de la madre del camarada Tuñón, le costó ciertas muestras de censura entre los miembros de su base proletaria, pues aparentaba ser burgués para la mirada y concepción de sus camaradas. Se imaginan ustedes ¿qué y cuánto costaba ser revolucionario?

A partir de 1940 inicia los intentos de organizar a los trabajadores de la Zona del Canal, bajo la jurisdicción norteamericana. Al ser trabajador allí mismo intenta organizar a los trabajadores panameños y luego antillanos, se hace un dirigente comunista del Partido, en medio de la persecución desatada por Arnulfo Arias.

Participa en todas las luchas sociales junto a los obreros y campesinos. En 1943, producto de la liquidación del Partido Comunista, un grupo de marxistas logran fundar el Partido del Puebl o en 1944, con carácter amplio y democrático, Tuñón se afilia a éste y prosigue la lucha junto a los marxistas.

En honor a los 40 Años del fundación del Instituto Nacional de Capacitación Sindical “José Del Carmen Tuñón”.

TORRIJOS Y LOS COMUNISTAS:
SU POLÍTICA SUPRESIÓN ANIQUILACIÓN

Dos clases de comunistas

Cuando el embajador norteamericano Jack Vaughan le preguntó a Omar Torrijos por qué había mandado a matar a Floyd Britton, Torrijos respondió: “Porque hay dos clases de comunistas: los que se venden y los que no se pueden comprar a ningún precio; a estos últimos, los mato”. Comunistas son todos aquellos que creen y luchan por un orden socio-económico igualitario.

Al parecer, Torrijos estaba claro de la existencia de estos dos tipos de comunistas: los consecuentes con sus principios y los oportunistas o pancistas (que ahora les llaman “pragmáticos”), como lo vimos durante la dictadura militar, que se vendieron por una beca, por un puesto en el engranaje gubernamental y hasta por un par de zapatos. Así fue, pues aquellos que no se cuadraron con su robolución, Torrijos los exilió o asesinó, como sucedió con Britton, Heliodoro Portugal, Tomás Palacio Salinas, Encarnación González y sus hijos Félix y Elías, y muchos otros más.

Al producirse el golpe de Estado militar el 11 de octubre de 1968 las organizaciones de la izquierda panameña: Movimiento de Unidad Revolucionaria (MUR), Vanguardia de Acción Nacional (VAN), el Partido del Pueblo (PP), se opusieron al régimen porque éste significó la ruptura de la institucionalidad. Fueron perseguidos junto a los dirigentes y bases del derrocado Partido Panameñista. Unos asesinados y otros conducidos a las cárceles. En el Cuartel Central y en la Cárcel Modelo coincidieron elementos del MUR con los pueblistas, panameñistas e independientes simplemente antimilitaristas. Allí recibieron toda clase de vejámenes, atropellos e irrespeto. Allí murió torturado, José del Carmen Tuñón, dirigente obrero del Partido del Pueblo, el 27 de julio de 1969.

Antes, habían sido desterrados a Chile, México, Venezuela y Ecuador a muchos de los detenidos políticos. Britton, Tuñón y otros se negaron a ser expatriados. En la Plaza de Armas (Chile), coincidieron los vanguardistas Gilberto Velásquez y Ángel Guillermo Manduca, con los panameñistas Gonzalo Menéndez Franco y Guillermo Rolla Pimentel, y los pueblistas Rubén Darío Sousa, Cleto Sousa, Porcell, Víctor Ávila, Carlos Changmarín y otros. Los del VAN y los panameñistas no tenían ningún apoyo económico, pero los del PP estaban apoyados por el Partido Comunista chileno. En Chile panameñistas y vanguardistas recibieron la propuesta de los del PP de viajar a la Unión Soviética, pero no aceptaron. Su idea era regresar a Panamá, donde sus compañeros del VAN y del MUR habían coincidido con panameñistas, para conformar el Frente de Resistencia Popular que luchaba con las heroicas armas guerrilleras contra el régimen. La sorpresa fue grande para los del VAN, del MUR y panameñistas, cuando se enteraron de que los del Partido del Pueblo habían regresado a Panamá y se habían incorporado al proyecto del régimen miliar asesino “apoyado por EEUU”.

Panamerica
1/3/2010

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