octubre 13, 2021

El Padre Rómulo que conocí y siempre recordare

Por Rigoberto Dumas Castillero

Corría el año de 1974, era un chiquillito que vivía en La Huerta Sandoval, al lado del Cementerio Amador frente a la Cárcel Modelo. Ya lo conocía de vista, pero se nos acercó un día que jugábamos beisbol en la calle (una pelota de tenis y un palo de escoba).

Era Rómulo Daniel Aguilar, un tipo flaco, alto, serio, muy educado y respetuoso. Le dijo a su hermano Waldimir que nos invitaba (a los pelaos) a ir a la Iglesia de Santa Ana a la misa. Al principio, estábamos remolones, como quien se pregunta ¿a la Misa?

Fuimos varios el domingo a la Iglesia. Rómulo era el cantante y organista. De allí nació una gran amistad entre el, los amigos y mi familia. Conocí allí al Párroco, el siempre recordado y querido Monseñor Carlos Ambrosio Lewis, quien le tenía una alta estima a Rómulo.

Luego me convertí en monaguillo y después pase al grupo juvenil de Equites. Recuerdo que a cada rato iba a la Iglesia y mi mama les decía a sus amigas que a lo mejor iba a ser padre, no se equivocó, pero no fue de la Iglesia, sino de familia.

Recuerdo a Rómulo como el jugador de futbol, de ajedrez, el que llevaba a los monaguillos a pasear en el carro de la Iglesia que era una camioneta Datsun 120Y color gris, pero se convertía en un autobús. Como olvidar el día que fue ordenado sacerdote, tenia a su barra de monaguillos en la Iglesia vitoreándolo.

Cuando podía iba a las iglesias donde fue nombrado párroco para escuchar su misa. El Rómulo que estuvo en momentos alegres de mi vida como bautizos familiares, cumpleaños y en momentos difíciles con la muerte de algún familiar.

Ese es el Rómulo que siempre recordare, que logre hacerle algunas entrevistas cuando se acercaba la Semana Santa, ya era para mí una fuente informativa suscrita.

El Rómulo consejero y el amigo. Antes de la pandemia fui a visitarlo a la Iglesia de San Francisco. Le lleve a mi nieto para que lo conociera. Ya se notaba el avance de su enfermedad, esa que le puso un freno a lo que siempre pensé: Estaba encaminado a ser quizás, el arzobispo de Panamá.

Esos son los misterios que tiene Dios en nuestras vidas. Bueno mi estimado y querido “Romulais” como te decíamos, ya emprendiste tu viaje junto al Dios que tanto querías, profesabas y nos dabas los mejores ejemplos.

Dejaste una huella en tu vida y prueba de ellos son los mensajes que he visto en las redes sociales donde personas de todos los estratos sociales tienen palabras bonitas para ti.

Vuela alto Monseñor Rómulo Daniel Aguilar…

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