septiembre 13, 2021

El “talibán americano”: John Walker Lindh, el yihadista estadounidense que conoció a Bin Laden antes del 11-S

John Walker Lindh creció en el seno de una familia católica de clase media en la localidad de Mill Valley, al norte de San Francisco. Sin embargo, mundialmente es conocido como el “talibán americano”.

Lindh fue el primer detenido con ciudadanía estadounidense tras el inicio de la llamada “guerra contra el terrorismo” anunciada por el presidente George W. Bush tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Su captura en Pakistán, donde formaba parte de una unidad militar en la que había 75 extranjeros luchando en las filas del Talibán, causó gran revuelo y las imágenes de aquel joven barbudo aparentemente desorientado le dieron la vuelta al mundo.

Me declaro culpable. Presté mis servicios como soldado al Talibán el año pasado desde agosto a diciembre. Mientras lo hacía, porté un rifle y dos granadas. Lo hice voluntariamente y sabiendo que era ilegal”, dijo Lindh en julio de 2002, tras un acuerdo con la Fiscalía que le permitió evitar la cadena perpetua y, en lugar de ello, ser condenado a 20 años de prisión.

Pero ¿cómo este joven californiano se hizo yihadista y llegó a entrenarse en campamentos militares financiados por Osama bin Laden?

Entre Malcolm X y Osama bin Laden

Pese a su educación católica, Lindh comenzó a sentirse atraído hacia el islam al inicio de su adolescencia.

Según ha contado su padre, Frank Lindh, el joven quedó muy impresionado cuando a los 12 años vio en la película Malcolm X, de Spike Lee, las imágenes de los peregrinos que acudían a la Meca.

A partir de allí, comenzó un proceso de búsqueda que años más tarde culminaría en su conversión en musulmán.

“Él estaba en una encrucijada en esa época. No estaba seguro sobre hacia donde ir en este mundo. Parecía que el islam y la religión eran una vía para que pudiera lograr realizarse espiritualmente”, contó Abdullah Nana, imán de Centro Islámico de Mill Valley, en una entrevista con la BBC en 2011.

Nana explicó que el joven se acercó a esa institución y que poco tiempo después de convirtió al islam y decidió aprender árabe y memorizar el Corán.

Así, a los 17 años, Lindh obtuvo el permiso de sus padres para viajar a Yemen para estudiar árabe.

Luego regresó a California, donde permaneció por unos meses antes de decidir volver a Yemen. Desde allí escribió su padre para preguntarle si podía ir a Pakistán para continuar sus estudios.

Confío en tu juicio y espero que tengas una maravillosa aventura“, le respondió de vuelta su padre.

En Pakistán, Lindh se matriculó en una escuela religiosa en el pueblo de Bannu, en la provincia de la Frontera del Noroeste, donde aparentemente su posición se hizo más radical.

Sin que sus padres lo supieran, en junio de 2001 Lindh decidió cruzar hacia Afganistán.

Con la ayuda de un grupo militante, recibió allí dos meses de entrenamiento militar en el campo de entrenamiento de al-Farouq que fue financiado por Osama bin Laden.

Durante ese verano, se reunió en dos ocasiones con el líder de al Qaeda, aunque según su padre el joven no tuvo nada que ver con el terrorismo.

“Era uno de los miles de jóvenes musulmanes que a lo largo de los años ofrecieron sus servicios en Afganistán contra los señores de la guerra respaldados por Rusia” (de la Alianza del Norte), le dijo Frank Lindh a la BBC en una entrevista concedida en 2011.

Sin embargo, Michael Chertoff, quien era asistente al fiscal general durante el juicio contra Lindh, no creía que hubiera el joven estuviera tan claramente desligado del terrorismo.

Él fue a luchar por un regimen que era hostil a Estados Unidos y que apoyó los ataques del 11-S. No es exactamente traición, pero diría que es un primo cercano de la traición”, dijo Chertoff a la BBC en 2011.

Los primeros cargos formulados contra Lindh indicaban que al Qaeda le propuso ejecutar un ataque contra Estados Unidos o Israel pero que el joven se negó.

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